{"id":378,"date":"2020-08-11T08:20:45","date_gmt":"2020-08-11T06:20:45","guid":{"rendered":"http:\/\/orange2sky.noblogs.org\/?p=378"},"modified":"2020-08-11T08:20:45","modified_gmt":"2020-08-11T06:20:45","slug":"a-los-481-anos-del-genocidio-muisca-cumpleanos-de-bogota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/?p=378","title":{"rendered":"A los 481 a\u00f1os del genocidio Muisca, cumplea\u00f1os de Bogot\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-379\" src=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/08\/bogota.jpg\" alt=\"\" width=\"691\" height=\"571\" srcset=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/08\/bogota.jpg 691w, https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/08\/bogota-300x248.jpg 300w, https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/08\/bogota-363x300.jpg 363w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/p>\n<p>Bogot\u00e1 cumple 481 a\u00f1os desde cuando el 6 de agosto de 1538 Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada a nombre del emperador Carlos V de Espa\u00f1a invadi\u00f3 el confederado de los muiscas. Miles fueron los ind\u00edgenas masacrados y millones sacrificados desde el &#8220;descubrimiento&#8221;.<br \/>\nTisquesusa, el \u00faltimo Zipa de Bacat\u00e1, nuestro h\u00e9roe de la gesta hist\u00f3rica, fue asesinado por las tropas invasoras en Facatativ\u00e1 en 1538, previo sometimiento de Suba, Ch\u00eda y Funza y del rob\u00f3 de nuestros tesoros de oro. Las flechas y piedras no resistieron a la caballer\u00eda y el uso inmisericorde de la p\u00f3lvora en manos de los forajidos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>No obstante esta cruda historia el himno de Bogot\u00e1 dice en su segunda estrofa:<\/p>\n<p>\u201cTres guerreros abrieron tus ojos<\/p>\n<p>a una espada, a una cruz, y a un pend\u00f3n<\/p>\n<p>Desde entonces no hay miedo en tus lindes<\/p>\n<p>ni codicia en tu gran coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La literatura surrealista, del maestro Pedro Medina Avenda\u00f1o quien compuso la letra que pas\u00f3 a ser el himno de Bogot\u00e1 en 1974, es una oda al imperialismo con un romanticismo que falsea la realidad, la segunda estrofa deber\u00eda decir:<\/p>\n<p><strong><em>Tres guerreros sacaron tus ojos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>a una espada, a una cruz, y a un pend\u00f3n<\/p>\n<p>Desde entonces no hay miedo en tus lindes<\/p>\n<p>ni codicia en tu gran coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Y es que precisamente a punta espada y adoctrinamiento de la \u201cSagrada Inquisici\u00f3n\u201d y seguramente de algunos jud\u00edos, los ind\u00edgenas fueron sometidos por una jaur\u00eda de asaltantes que vinieron desde Espa\u00f1a a saquear. As\u00ed se fund\u00f3 SantaFe de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>El mismo Jim\u00e9nez de Quesada en sus memorias se refiere a sus hombres as\u00ed: <strong>&#8220;me parece, como si nos hubiera quedado a todos una buena porci\u00f3n de locura, pues qu\u00e9 otra cosa puede ser sino locura guerrear contra indios inocentes, y abandonar su patria para robar objetos sobre los cuales no se tiene el menor derecho&#8221;<\/strong>. Una singular confesi\u00f3n en boca de un conquistador [\u2026]&#8221;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 fue la sede del gobierno de la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada (creada en 1550). A partir de 1717 fue capital del Virreinato de la Nueva Granada, acogiendo a los virreyes, tras haber disputado con Cartagena de Indias la sede virreinal. En 1819 se convirti\u00f3 en capital de la Gran Colombia hasta 1830, cuando este estado se disolvi\u00f3 dando inicio a las rep\u00fablicas de Ecuador, Venezuela y Colombia (Panam\u00e1 se separar\u00eda en 1903).<\/p>\n<p><em>\u201cEl nombre de Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada es bastante conocido en la historia de Colombia por haber sido el fundador de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 y haber comandado la primera expedici\u00f3n conquistadora en tierras de los muiscas. Sin embargo, no debemos olvidar que esta misma expedici\u00f3n, realizada durante los a\u00f1os de 1536 y 1537, fue la que estableci\u00f3 el dominio sobre el interior del pa\u00eds y consagr\u00f3 al r\u00edo Grande de la Magdalena como la principal v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre la costa Atl\u00e1ntica y las regiones monta\u00f1osas centrales. Esta ser\u00eda la ruta de transporte de mercanc\u00edas y pasajeros en los siglos venideros, permitiendo que el oro, la plata y otros productos secundarios llegaran hasta los puertos del Atl\u00e1ntico y de ah\u00ed a Europa, desde donde se enviaban el vino, los textiles y las manufacturas que dieron forma a las sociedades a ambos lados del oc\u00e9ano. La importancia de esta expedici\u00f3n, desde este punto de vista, es lo que se quiere destacar en este breve art\u00edculo.<\/em><\/p>\n<p><em>Debemos comenzar por ubicarnos a mediados de la d\u00e9cada de 1530, cuando solo se empezaban a explorar las costas de lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda Colombia y se ten\u00eda una vaga idea de sus recursos y su geograf\u00eda. Desde hac\u00eda cerca de cuarenta a\u00f1os, los europeos se hab\u00edan instalado en las islas Antillas y desde su base de operaciones en Santo Domingo y luego desde Cuba, hab\u00edan explorado toda la regi\u00f3n Caribe en busca de poblaciones ind\u00edgenas que pudieran saquear y de recursos que pudieran exportar. El procedimiento empleado era establecer campamentos temporales en las costas de tierra firme que serv\u00edan de bases de operaciones mientras se saqueaban y atacaban los pueblos ind\u00edgenas vecinos. El bot\u00edn era luego llevado a las Antillas. Lugares como Santa Mar\u00eda de la Antigua del Dari\u00e9n hab\u00edan surgido de ese modo y tuvieron una ef\u00edmera existencia. Pero a medida que las poblaciones ind\u00edgenas disminu\u00edan por la guerra y las enfermedades, o se retiraban hacia el interior del continente, fue necesario establecer poblaciones m\u00e1s permanentes y de este modo se empezaron a fundar ciudades costeras y portuarias como Santa Marta (1525) y Cartagena (1533). Desde ellas continu\u00f3 el saqueo de los pueblos cercanos y la exploraci\u00f3n del territorio.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>La deuda econ\u00f3mica, social y humana de Europa deber\u00e1 ser reclamada\u2026 la historia se repite de vez en cuando, por el momento por \u00e9sta raz\u00f3n nunca cant\u00f3 la segunda estrofa del himno de Bogot\u00e1.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right\">*Extra\u00eddo de un art\u00edculo del mismo nombre del t\u00edtulo, cuya continuaci\u00f3n dejaba un enlace ke me llev\u00f3a\u00a0 el siguiente art\u00edculo o la extensi\u00f3n del anterior. Sugiero lererlo y seguir indagando ya ke he aprendido ke la historia debe ser contada x kienes la vivieron o sus descendientes y no x acad\u00e9micxs kon cierto privilegio y con kiz\u00e1s perspectivas ke no puedan entender el contexto real de las comunidades originarias. Pero kreo sirve para conocer algo ke kiz\u00e1 muchxs no sab\u00edan, aunke intuyo ke s\u00ed en parte ya ke las ciudades y los pa\u00edses fueron edificadas con invasiones etnocidio desalojos y violaciones*<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center\">La expedici\u00f3n de Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada por el r\u00edo Magdalena y el origen del Nuevo Reino de Granada (1536-1537)<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El nombre de Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada es bastante conocido en la historia de Colombia por haber sido el fundador de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 y haber comandado la primera expedici\u00f3n conquistadora en tierras de los muiscas. Sin embargo, no debemos olvidar que esta misma expedici\u00f3n, realizada durante los a\u00f1os de 1536 y 1537, fue la que estableci\u00f3 el dominio sobre el interior del pa\u00eds y consagr\u00f3 al r\u00edo Grande de la Magdalena como la principal v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre la costa Atl\u00e1ntica y las regiones monta\u00f1osas centrales. Esta ser\u00eda la ruta de transporte de mercanc\u00edas y pasajeros en los siglos venideros, permitiendo que el oro, la plata y otros productos secundarios llegaran hasta los puertos del Atl\u00e1ntico y de ah\u00ed a Europa, desde donde se enviaban el vino, los textiles y las manufacturas que dieron forma a las sociedades a ambos lados del oc\u00e9ano. La importancia de esta expedici\u00f3n, desde este punto de vista, es lo que se quiere destacar en este breve art\u00edculo.<\/p>\n<p>Debemos comenzar por ubicarnos a mediados de la d\u00e9cada de 1530, cuando solo se empezaban a explorar las costas de lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda Colombia y se ten\u00eda una vaga idea de sus recursos y su geograf\u00eda. Desde hac\u00eda cerca de cuarenta a\u00f1os, los europeos se hab\u00edan instalado en las islas Antillas y desde su base de operaciones en Santo Domingo y luego desde Cuba, hab\u00edan explorado toda la regi\u00f3n Caribe en busca de poblaciones ind\u00edgenas que pudieran saquear y de recursos que pudieran exportar. El procedimiento empleado era establecer campamentos temporales en las costas de tierra firme que serv\u00edan de bases de operaciones mientras se saqueaban y atacaban los pueblos ind\u00edgenas vecinos. El bot\u00edn era luego llevado a las Antillas. Lugares como Santa Mar\u00eda de la Antigua del Dari\u00e9n hab\u00edan surgido de ese modo y tuvieron una ef\u00edmera existencia. Pero a medida que las poblaciones ind\u00edgenas disminu\u00edan por la guerra y las enfermedades, o se retiraban hacia el interior del continente, fue necesario establecer poblaciones m\u00e1s permanentes y de este modo se empezaron a fundar ciudades costeras y portuarias como Santa Marta (1525) y Cartagena (1533). Desde ellas continu\u00f3 el saqueo de los pueblos cercanos y la exploraci\u00f3n del territorio.<\/p>\n<p>El avance de la colonizaci\u00f3n desde las islas Antillas hacia el continente tambi\u00e9n hab\u00eda recibido un fuerte impulso desde 1519, cuando Hern\u00e1n Cort\u00e9s y sus hombres iniciaron el proceso de conquista del imperio de la Triple Alianza en el centro de M\u00e9xico y luego, en 1532, cuando las expediciones que salieron de Panam\u00e1 hacia el sur hab\u00edan llegado hasta el Tahuantinsuyo, y lograron capturar al inca Atahualpa y obtener un cuantioso bot\u00edn por su rescate. Las noticias sobre las fabulosas cantidades de oro tomadas a los incas llegaron hasta las provincias de Cartagena y Santa Marta a medida que los hombres de Pizarro y Diego de Almagro regresaban a Espa\u00f1a cargados del bot\u00edn. Eso despert\u00f3 un incontenible deseo de buscar rutas alternativas hacia el sur por parte de otros conquistadores que tambi\u00e9n quer\u00edan participar de aquellas riquezas, pensando que tal vez habr\u00eda suficiente para todos.<\/p>\n<p>A comienzos de 1536 el adelantado de Canarias, don Pedro Fern\u00e1ndez de Lugo, lleg\u00f3 a la ciudad de Santa Marta con una nutrida expedici\u00f3n de cerca de mil personas, para tomar posesi\u00f3n de la gobernaci\u00f3n que le hab\u00eda sido concedida. Pero su llegada caus\u00f3 enormes problemas en el peque\u00f1o poblado que ya se encontraba saturado y pasando por muchas dificultades por falta de abastecimientos y sobrepoblaci\u00f3n. La provincia de Santa Marta no ten\u00eda unos l\u00edmites claros. Por el oriente limitaba con la gobernaci\u00f3n de Venezuela. Por el occidente el r\u00edo de la Magdalena marcaba el l\u00edmite con la gobernaci\u00f3n de Cartagena, y hacia el sur se extend\u00eda tierra adentro en un espacio mal conocido, pero que se pensaba que pod\u00eda extenderse hasta el Per\u00fa y el llamado mar del Sur. La soluci\u00f3n l\u00f3gica que encontr\u00f3 el nuevo gobernador, y los hombres que lo acompa\u00f1aban, para solucionar los problemas de Santa Marta y darle empleo a tanta gente que tra\u00edan ganas de enriquecerse fue ampliar el radio de acci\u00f3n de sus saqueos. As\u00ed se hicieron incursiones por toda la regi\u00f3n de la costa bajo su mando, por ejemplo, hacia la Sierra Nevada de Santa Marta, hacia la zona del valle de Upar, la depresi\u00f3n momposina y otros lugares. Pero esto no bastaba y pronto se puso la mirada en el sur, con la esperanza de que la distancia hasta el Per\u00fa no fuera tan larga. La forma m\u00e1s f\u00e1cil y l\u00f3gica de lograrlo ser\u00eda remontando el r\u00edo de la Magdalena, cuyo nacimiento a\u00fan no se conoc\u00eda y se sospechaba que pod\u00eda estar en tierras de los incas.<\/p>\n<p>Antes de Lugo ya otros hab\u00edan recorrido, explorado y saqueado una parte del bajo Magdalena, desde su desembocadura hacia el sur. Pero no hab\u00edan avanzado mucho por diversas razones. Rodrigo \u00c1lvarez Palomino, un gobernador anterior, hab\u00eda hecho algunos avances, enfrent\u00e1ndose a los ind\u00edgenas de la regi\u00f3n, pero sin alejarse demasiado de Santa Marta. Pedro de Lerma, acompa\u00f1ado por Antonio de Lebrija, Juan de San Mart\u00edn y Juan de C\u00e9spedes hab\u00eda explorado el r\u00edo Cesar hasta su desembocadura en el Magdalena, por donde hab\u00eda avanzado hasta la desembocadura del r\u00edo Lebrija. Rodearon por tierra las bocas del Magdalena, ya que se consideraba que eran infranqueables por aquel entonces. Pero un conquistador y navegante portugu\u00e9s, Juan de Melo, lo logr\u00f3 sin dificultad y avanz\u00f3 en barco remontando el r\u00edo unas 35 leguas hasta el sitio de Tenerife. Pero la expedici\u00f3n mejor organizada hasta ese momento hab\u00eda sido la que patrocin\u00f3 Garc\u00eda de Lerma, el gobernador anterior de Santa Marta. La empresa qued\u00f3 a cargo de Francisco de Viana que organiz\u00f3 un nutrido grupo de gente que se dividi\u00f3 en dos grupos. Unos ir\u00edan por tierra y otros se embarcar\u00edan en tres bergantines para remontar el r\u00edo desde su desembocadura. Viana muri\u00f3 cuando se estaba organizando el viaje y todo qued\u00f3 a cargo de Juan de C\u00e9spedes y Juan de San Mart\u00edn, quienes lograron avanzar un poco m\u00e1s hacia el sur y recorrieron la zona de la confluencia entre los r\u00edos Cauca, San Jorge y Magdalena, hasta un lugar llamado Sompall\u00f3n. Ese fue el m\u00e1ximo avance logrado hasta la llegada de Lugo desde Santa Marta. Al mismo tiempo, se ten\u00eda noticias de que los gobernadores de Cartagena y Venezuela estaban intentando llegar al Per\u00fa mandando hombres hacia el sur, con lo cual se desat\u00f3 una competencia entre las tres provincias para ver cu\u00e1l lograba primero su cometido.<\/p>\n<p>Fue en este contexto que Lugo design\u00f3 a uno de sus hombres de confianza, el licenciado don Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada, para que organizara una expedici\u00f3n que remontara todo el r\u00edo Magdalena hasta llegar al Per\u00fa. Ese era su principal objetivo. Se reunieron cerca de 800 hombres. 600 ir\u00edan a pie, siguiendo la misma ruta terrestre de la expedici\u00f3n anterior y el resto se embarcar\u00eda en 5 bergantines que entrar\u00edan por la desembocadura del r\u00edo. Los dos grupos deb\u00edan encontrarse en Sompall\u00f3n para continuar la jornada juntos. El grupo de conquistadores contaba con buenos abastecimientos, algunos caballos y armas, un nutrido grupo de aliados ind\u00edgenas y, en general, unas mejores condiciones en hombres y pertrechos que las famosas huestes de Cort\u00e9s o de Pizarro. De esta forma, seg\u00fan los cronistas, partieron de Santa Marta el 6 de abril de 1536 hacia un viaje largo y lleno de dificultades que tendr\u00eda un alto costo para todos.<\/p>\n<p>Los cronistas e historiadores suelen dividir esta jornada de conquista y descubrimiento en dos grandes etapas. La primera, desde Santa Marta hasta un sitio llamado La Tora, y la segunda desde ah\u00ed hasta el altiplano cundiboyacense donde finalmente los condujo su viaje. Nos centraremos en la primera etapa, pues la segunda corresponde al momento en que Quesada y sus hombres decidieron abandonar el r\u00edo y remontar las cordilleras al oriente, convencidos de que el Per\u00fa quedaba demasiado lejos y deb\u00edan buscar otra alternativa para que su jornada no fuera un completo fracaso.<\/p>\n<p>Quesada parti\u00f3 con los 600 hombres que iniciaron su ruta por las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde se enfrentaron con grupos hostiles como los chimilas y otros pueblos llamados por ellos caribes. Pero tambi\u00e9n lograron hacer algunos aliados entre ellos, que pronto mostraron su utilidad sirviendo de int\u00e9rpretes, gu\u00edas, cargueros y luchando junto a los espa\u00f1oles contra sus enemigos. La hueste conquistadora no se deten\u00eda mucho en alg\u00fan lugar y recorrieron toda la zona del Cesar y la regi\u00f3n de Chiriguan\u00e1. Pero ah\u00ed empezaron las calamidades. El clima, las enfermedades, las fieras y la guerra cobraron numerosas vidas ind\u00edgenas y europeas. Tras muchas dificultades y varios meses de penurias llegaron a Sompall\u00f3n, cerca del actual Tamalameque, donde tuvieron un primer descanso. Ah\u00ed se unieron con la gente que iba en los bergantines y los estaba esperando. Ellos hab\u00edan sufrido menos bajas. Hasta ese momento los muertos ya ascend\u00edan a unos 100 hombres, lo cual significaba una tasa alarmante y una notable disminuci\u00f3n para la tropa.<\/p>\n<p>Desde ese punto en adelante los dos grupos se unieron. Mientras los unos remontaban el r\u00edo en los bergantines y enviaban avanzadas en canoas para explorar la vanguardia, los otros avanzaban lenta y penosamente a pie. Las lluvias no dieron tregua y el calor era sofocante. Los mosquitos, las culebras y otra serie de sabandijas los acosaban constantemente. Poco a poco sus ropas europeas se fueron rompiendo y deshaciendo a medida que pasaban los meses y fueron remplazadas con mantas ind\u00edgenas. El hambre empez\u00f3 a acosarlos, a pesar de que lograban saquear alguna que otra poblaci\u00f3n, pero los constantes enfrentamientos no les daban tregua. Las fieras salvajes tambi\u00e9n los atacaban en cualquier descuido. Por ejemplo, se cuenta que alg\u00fan felino grande, tal vez un jaguar o un tigrillo, que los cronistas llamaron \u201ctigre\u201d, dio muerte a un espa\u00f1ol llamado Juan Serrano y un caim\u00e1n atac\u00f3 y mat\u00f3 a un tal Juan Lorenzo. Los europeos, que no estaban acostumbrados a los peligros e incomodidades de la selva tropical, sucumb\u00edan f\u00e1cilmente ante sus peligros, mientras que los ind\u00edgenas corr\u00edan con mejor suerte, pero tambi\u00e9n se ve\u00edan afectados.<\/p>\n<p>Son dif\u00edciles de identificar los grupos ind\u00edgenas que los espa\u00f1oles encontraron al ir remontando el r\u00edo y a todos los llamaron gen\u00e9ricamente indios caribes o indios de guerra. Probablemente fueron grupos como los que despu\u00e9s se llamaron yaregu\u00edes, colimas, muzos y panches. Todos ellos compart\u00edan una serie de caracter\u00edsticas culturales comunes, que permiten clasificarlos como sociedades tribales. Es decir, eran grupos que no estaban muy jerarquizados, organizados en forma de grandes linajes unidos por relaciones de parentesco y gobernados por los guerreros m\u00e1s destacados y los ancianos. Practicaban una agricultura itinerante, de roza y quema, que hac\u00eda que sus patrones de asentamiento no fueran muy sedentarios. A los ojos de los espa\u00f1oles y de los ind\u00edgenas de otras regiones, eran vistos como b\u00e1rbaros y salvajes, ya que adem\u00e1s de no tener jefaturas muy consolidadas, ser semin\u00f3madas y vivir en la selva, practicaban costumbres como el canibalismo y los sacrificios humanos, que aterrorizaban a los europeos y sus aliados.<\/p>\n<p>Al cabo de ocho meses de estas penurias, los hombres de Quesada estaban bastante desalentados y disminuidos. Finalmente, comprendieron que el Per\u00fa quedaba mucho m\u00e1s lejos de lo que se hab\u00edan imaginado y empezaron a considerar la idea de devolverse o buscar otra alternativa para que la expedici\u00f3n no fuera un completo fracaso. Ya por aquel entonces corr\u00edan rumores de lugares fabulosos llenos de oro, como El Dorado, y Quesada empez\u00f3 a considerar que esa podr\u00eda ser una buena alternativa a los tesoros de los incas. Pero tampoco hab\u00eda se\u00f1ales de nada de eso. Afortunadamente, en un punto del recorrido, a unas 70 leguas de las bocas del Magdalena, los espa\u00f1oles y los indios aliados empezaron a notar algo interesante. Vieron que las poblaciones ribere\u00f1as ya no consum\u00edan la sal que ven\u00eda por intercambio desde el mar, sino una sal en bloques o \u201cpanes\u201d, granulada, que proven\u00eda de la cordillera que se ve\u00eda al oriente. De all\u00ed tambi\u00e9n ven\u00edan unas mantas pintadas muy finas, que daban a entender que eran producidas por h\u00e1biles artesanos de alg\u00fan pueblo con mucho mayor desarrollo en estos temas que los grupos tribales que hab\u00edan encontrado hasta el momento. Esto fue decisivo.<\/p>\n<p>Quesada decidi\u00f3 dejar de remontar el r\u00edo en un sitio que llam\u00f3 La Tora o Barrancas Bermejas. Ya hab\u00edan recorrido unas 150 leguas desde el mar, sin mayores resultados. Lo mejor era remontar las sierras por el r\u00edo que llamaron Op\u00f3n hacia el altiplano, para tratar de encontrar el grupo que hab\u00eda producido la sal y las mantas. Seg\u00fan los indios gu\u00edas, all\u00ed la lengua hab\u00eda cambiado y no entend\u00edan muy bien, pero todo indicaba que era un pueblo de grandes se\u00f1ores muy ricos, donde tal vez encontrar\u00edan las riquezas que ansiaban. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n podr\u00eda estar El Dorado. Pero antes hab\u00eda que descansar. Despu\u00e9s de ocho meses de viaje el grupo estaba exhausto. Otros cien hombres hab\u00edan muerto desde Sompall\u00f3n hasta La Tora. En La Tora descansaron tres meses, pero fueron meses duros que le costaron la vida a la mitad de la tropa. Se calcularon unos 200 muertos m\u00e1s en ese per\u00edodo. Finalmente, a comienzos de 1537, remontaron la cordillera por el r\u00edo Op\u00f3n y llegaron al altiplano cundiboyacense, donde se encontraron con los grupos que llamaron muiscas y se inici\u00f3 otro cap\u00edtulo de esta historia. Durante dos a\u00f1os lucharon hasta que establecieron el dominio espa\u00f1ol y fundaron las ciudades de Santaf\u00e9, Tunja y V\u00e9lez.<\/p>\n<p>De los 800 hombres que salieron de Santa Marta solo hab\u00edan sobrevivido unos 170. Las dificultades empezaron desde el comienzo de la jornada que coincidi\u00f3 con los meses m\u00e1s lluviosos. Al llegar a La Tora las lluvias se reiniciaron y los tres meses de descanso tambi\u00e9n tuvieron que ver con la espera del veranillo para remontar la cordillera con menores dificultades. Adem\u00e1s del clima, la vegetaci\u00f3n, los animales salvajes y las enfermedades tropicales cobraron una cuota de vidas muy alta. Hasta los osos hormigueros los atacaron, como el que casi mata a un caballo que llevaba Juan Tafur. Entre los que sobrevivieron, predominaron hombres relativamente j\u00f3venes, de unos 27 a\u00f1os en promedio, con algo de experiencia en otras conquistas, de origen andaluz, castellano, extreme\u00f1o, vasco y algunos extranjeros como los portugueses. Pertenec\u00edan sobre todo a las clases medias, sin presencia de la alta nobleza y con una baja instrucci\u00f3n. El m\u00e1s letrado de todos era el licenciado Quesada. La expedici\u00f3n logr\u00f3 a la larga consolidar el dominio sobre la zona central de este territorio, que fue bautizado por Quesada como el Nuevo Reino de Granada, en honor a su tierra natal.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de varios a\u00f1os de gestiones e intrigas, logr\u00f3 que fuera separado de la gobernaci\u00f3n de Santa Marta a donde pertenec\u00eda inicialmente e incluso logr\u00f3 que Santaf\u00e9, la ciudad que fund\u00f3 en 1538, fuera declarada sede de una Real Audiencia que se instal\u00f3 en 1550 y la convirti\u00f3 en la capital del reino. El r\u00edo Grande de la Magdalena, la ruta seguida por \u00e9l y sus hombres con el objetivo de llegar al Per\u00fa, abri\u00f3 de todos modos el camino hacia tierras ricas en minas de oro y plata que le dieron vida a varias ciudades. Mercanc\u00edas, pasajeros e ideas recorrer\u00edan, de ahora en adelante, esta ruta abierta por Quesada y sus hombres y ser\u00eda la principal v\u00eda de comunicaci\u00f3n del Nuevo Reino de Granada y la posterior Rep\u00fablica de Colombia, hasta ser desplazada por el tr\u00e1fico automotor. Aunque el Per\u00fa no pudo ser alcanzado por esta direcci\u00f3n y El Dorado sigue siendo buscado sin \u00e9xito, la jornada de aquellos hombres no result\u00f3 en vano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>LA CONQUISTA DEL R\u00cdO MAGDALENA RELATADA POR GONZALO JIM\u00c9NEZ DE QUESADA<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEntre la provincia de Santa Marta y la de Cartagena, est\u00e1 un r\u00edo que divide dichas dos provincias que llaman el r\u00edo de la Magdalena, y por nombre m\u00e1s conocido llamado com\u00fanmente el R\u00edo Grande porque en verdad lo es harto, tanto que con el \u00edmpetu y furia que trae a la boca rompe por la mar y se coge agua dulce una legua dentro, por aquel paraje. Los de estas dos provincias de Santa Marta y Cartagena aunque m\u00e1s los de Santa Marta, porque estuvo poblada mucho antes que Cartagena, desde que Bastidas la pobl\u00f3 iban siempre por este r\u00edo Grande arriba los gobernadores o sus capitanes descubriendo las tierras y provincias que hallaban; pero ni los de una gobernaci\u00f3n ni la otra subieron el dicho r\u00edo arriba de 50 o 60 leguas, los que m\u00e1s allegaron fue hasta la provincia que llaman de Sampall\u00f3n que est\u00e1 poblada orilla del dicho r\u00edo porque aunque siempre ten\u00eda esperanza por lenguas de indios que muy adelante el r\u00edo arriba hab\u00eda grandes riquezas y grandes provincias y se\u00f1ores de ellas, dejaban de pasar adelante las veces que all\u00ed llegaron, unas veces por contentarse con las riquezas que hasta all\u00ed hab\u00edan ganado o rescatado de los indios, otras veces por impedimentos de grandes lluvias que encenegaban toda la tierra y costa de dicho r\u00edo por donde hab\u00edan de subir. &#8230;<\/p>\n<p>El a\u00f1o de 1536 por el mes de abril el dicho Gonzalo Xim\u00e9nez de Quesada, Mariscal que ahora es del dicho Nuevo Reino, parti\u00f3 de la dicha ciudad de Santa Marta que est\u00e1 a la costa de la mar a descubrir el r\u00edo Grande arriba por la banda de Santa Marta con seiscientos soldados repartidos en ocho Compa\u00f1\u00edas de Infanter\u00eda y con cien de a caballo y as\u00ed mismo con ciertos bergantines por el r\u00edo para que fuesen bandeando y dando ayuda al dicho Licenciado que iba por tierra descubriendo por la misma costa del r\u00edo. \u2026<\/p>\n<p>Partido el dicho Licenciado a la dicha conquista, subi\u00f3 por el r\u00edo arriba, descubriendo m\u00e1s de un a\u00f1o por la costa del dicho r\u00edo m\u00e1s de cien leguas, m\u00e1s que los otros primeros hab\u00edan subido, y par\u00f3 en un lugar que se llama la Tora por otro nombre el pueblo de los Brazos que ser\u00e1 de la costa de la mar y de la boca del r\u00edo ciento cincuenta leguas y hasta este lugar se tard\u00f3 mucho tiempo por grandes dificultades de aguas y de otros malos caminos de montes muy cerrados que hay por aquella costa del r\u00edo. \u2026<\/p>\n<p>Visto ya el poco remedio que para subir el dicho r\u00edo arriba hab\u00eda, acord\u00f3 el dicho Licenciado de ir a descubrir por un brazo peque\u00f1o que acerca del dicho pueblo donde estaba, entraba en el r\u00edo Grande y parec\u00eda venir de unas sierras y monta\u00f1as grandes que estaban a mano izquierda. Las cuales monta\u00f1as seg\u00fan supimos despu\u00e9s de descubiertas se llamaban las sierras de Op\u00f3n. \u2026<\/p>\n<p>El Licenciado como est\u00e1 dicho fue por aquel brazuelo de r\u00edo arriba en descubrimiento de aquellas sierras de Op\u00f3n dejando ya el r\u00edo Grande y meti\u00e9ndose la tierra adentro y los bergantines volvi\u00e9ronse a la mar qued\u00e1ndose la m\u00e1s de la gente con el dicho Licenciado y los mismos capitanes de ellos para suplir alguna parte de la mucha gente que se le hab\u00eda muerto al dicho Licenciado, el cual anduvo por las dichas sierras de Op\u00f3n muchos d\u00edas descubri\u00e9ndolas. \u2026<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de muchas dificultades atraves\u00f3 el dicho Licenciado aquellas sierras monta\u00f1osas y dio en la tierra rasa, que es el dicho Nuevo Reino de Granada, el cual comienza pasando las dichas sierras\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Realizado por:<\/strong> Jorge Augusto Gamboa M. Antrop\u00f3logo y m\u00e1ster en historia, Universidad Nacional de Colombia. Investigador, Instituto Colombiano de Antropolog\u00eda e Historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aguado, Fray Pedro. <em>Recopilaci\u00f3n historial.<\/em> 4 ts. [c. 1574]; Bogot\u00e1, Presidencia de la Rep\u00fablica, 1956.<\/p>\n<p>Avellaneda, Jos\u00e9 Ignacio. <em>La expedici\u00f3n de Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada al mar del Sur y la creaci\u00f3n del Nuevo Reino de Granada<\/em>. Bogot\u00e1, Banco de la Rep\u00fablica, 1995.<\/p>\n<p>Friede, Juan. <em>Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada a trav\u00e9s de documentos hist\u00f3ricos.<\/em> Bogot\u00e1, ABC, 1960.<\/p>\n<p>Gamboa, Jorge. \u201cLos muiscas y la conquista espa\u00f1ola: nuevas interpretaciones de un viejo problema\u201d. En Jorge Augusto Gamboa M. (compilador). <em>Los muiscas en los siglos XVI y XVII: miradas desde la arqueolog\u00eda, la antropolog\u00eda y la historia<\/em>. Bogot\u00e1, Universidad de los Andes, 2008, pp. 116-139.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bogot\u00e1 cumple 481 a\u00f1os desde cuando el 6 de agosto de 1538 Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada a nombre del emperador Carlos V de Espa\u00f1a invadi\u00f3 el confederado de los muiscas. 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