{"id":69,"date":"2020-06-09T21:38:36","date_gmt":"2020-06-09T19:38:36","guid":{"rendered":"http:\/\/orange2sky.noblogs.org\/?p=69"},"modified":"2020-07-13T20:56:21","modified_gmt":"2020-07-13T18:56:21","slug":"pedir-robar-nunca-trabajar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/?p=69","title":{"rendered":"PEDIR, ROBAR, NUNCA TRABAJAR"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-102 size-full\" src=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/notrabajar.png\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"517\" srcset=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/notrabajar.png 800w, https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/notrabajar-300x194.png 300w, https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/notrabajar-768x496.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Quinismo\/Cinismo del siglo XXI<\/p>\n<p>\u201cCon un poco de pan de cebada y aguase puede ser tan feliz como J\u00fapiter\u201d<\/p>\n<p>Di\u00f3genes de Sinope, alias \u201cEl perro\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[Composici\u00f3n motivada por las conversaciones mantenidas con los compa\u00f1eros de \u201cLibres y Salvajes\u201d en septiembre de 2013, a prop\u00f3sito de los \u201cbuscavidas\u201d, las \u201cratas\u201d de ciudad y otros supervivientes urbanos no-laborizados]<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>1. Di\u00f3genes el Perro<\/p>\n<p>(De espaldas al Poder y al Mercado)<\/p>\n<p>Recreo una an\u00e9cdota de Di\u00f3genes el Perro, transcrita por Di\u00f3genes Laercio en Vidas de los &amp; l\u00f3sofos c\u00ednicos:<\/p>\n<p>Di\u00f3genes tomaba el sol en el \u00e1gora, rasc\u00e1ndose la barriga -se\u00f1al de bienestar. A su alrededor, se repet\u00eda el traj\u00edn de todos los d\u00edas, jaleo de gentes \u201cinstaladas\u201d que compran o venden, que salen de sus casas o van a sus casas, que hablan de negocios o de pol\u00edtica, que distribuyen su tiempo entre las inn\u00fameras tareas marcadas para la jornada -pues, ya por aquel entonces, \u201cel tiempo era oro\u201d. Di\u00f3genes los ve pasar, como abejas atareadas, como hormigas en desfile; y se rasca la barriga, mientras disfruta del sol. Es un mendigo; y come de lo que le dan, poco o mucho, a cambio de nada, a cambio de ser \u00e9l mismo, de sus palabras afiladas y de sus escenificaciones ofensivas. Mientras los dem\u00e1s trafican y mienten, \u00e9l se rasca la barriga.<\/p>\n<p>Quiere la leyenda que aparezca entonces Alejandro Magno. Yo le llamo Alejandro-el Estado&#8230; Y Alejandro reconoce a Di\u00f3genes, el fil\u00f3sofo desvergonzado, con la tripa al sol. Se acerca y le declara su admiraci\u00f3n: \u201cDi\u00f3genes, yo te admiro. Ya s\u00e9 que somos enemigos; ya s\u00e9 que eres un veneno o una plaga para el Imperio; ya s\u00e9 que, si todos fueran como t\u00fa, mi poder no se sostendr\u00eda ni un d\u00eda; ya s\u00e9 que me desprecias; ya s\u00e9 que te burlas de m\u00ed. Pero te admiro&#8230; Te admiro por tu honestidad y tu integridad; te admiro por tu coherencia. Te admiro porque haces lo que ya nadie hace: pensar la vida y vivir el pensamiento. Te admiro porque eres el \u00fanico, en todo el Estado, que no est\u00e1 en venta. Y porque te puedes declarar sencillamente \u201clibre\u201d en un mundo de ciudadanos\/esclavos y esclavos\/no-ciudadanos. Por eso, porque te admiro, deseo concederte el don que t\u00fa quieras. Pide cualquier cosa y te ser\u00e1 otorgada. Pide lo que quieras y lo har\u00e9 tuyo. P\u00eddeme a m\u00ed, el Estado, cualquier clase de Bienestar, todos los bienestares que te apetezcan, y te los conceder\u00e9. Si quieres el Bienestar del Estado, ser\u00e9 para ti un Estado del Bienestar. Pide cualquier cosa y tu palabra ser\u00e1 ley\u201d.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Mishima que \u201cla altura de un hombre se mide por la de sus enemigos\u201d, y Alejandro deb\u00eda considerarse \u201cmuy alto\u201d al elegir a Di\u00f3genes como adversario. Pero Di\u00f3genes no estaba dispuesto a reconocerle \u201ctanta altura\u201d&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfDe verdad me dar\u00e1s lo que te pida? -pregunta el qu\u00ednico insolente, peligroso, con lengua de serpiente y astucia de zorro? \u00bfSe cumplir\u00e1 sin m\u00e1s mi deseo?<\/p>\n<p>Alejandro se ruboriza. Procura, sin conseguirlo, disimular el temor que le embarga. Padece casi un acceso de p\u00e1nico -con un qu\u00ednico nunca se sabe, con Di\u00f3genes jam\u00e1s est\u00e1 dicha la \u00faltima palabra&#8230; Pero, cautivo de su propia iniciativa, rodeado de curiosos, no tiene m\u00e1s remedio que seguir adelante, a\u00fan con terror, con dudas&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; P\u00eddeme lo que quieres y te ser\u00e1 concedido, excepto si lo que pides atenta contra mi propia auto-conservaci\u00f3n, por supuesto.<\/p>\n<p>Di\u00f3genes, que ha percibido la angustia en las palabras de Alejandro, \u201csu temor y su temblor\u201d, como dir\u00eda Kierkegaard, sonr\u00ede tal una hiena y prosigue con su escenificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Te lo pregunto por \u00faltima vez: \u00bfMe conceder\u00e1s lo que te pida, sea lo que fuere, si eso que deseo no atenta contra tu propia auto-conservaci\u00f3n? &#8211; As\u00ed es, Di\u00f3genes. En prueba de mi reconocimiento de tu dignidad, reconocimiento de tu talla humana, a\u00fan siendo el enemigo m\u00e1s temible que cabe concebir sobre la faz del Imperio, te conceder\u00e9 lo que desees.<\/p>\n<p>Y Di\u00f3genes deja de rascarse la tripa, se incorpora un poco, las manos sobre las piedras del suelo y los ojos entornados por la claridad cegadora de la ma\u00f1ana:<\/p>\n<p>&#8211; Esto es lo que quiero, \u201cAlex\u201d. Que te apartes un poco porque me tapas el sol. Y Alejandro -el Estado- se retira, humillado, con todos sus bienestares a cuestas, en medio de las sonrisas sarc\u00e1sticas de la muchedumbre y bajo el gesto triunfal de Di\u00f3genes, que se tumba de nuevo, con la panza al sol.<\/p>\n<p>Esta an\u00e9cdota, incluida tambi\u00e9n en el libro La Secta del Perro, de C. Garc\u00eda Gual, se ha interpretado muchas veces en clave exclusivamente pol\u00edtica: el qu\u00ednico da la espalda a la autoridad, al poder, desiste en lo posible de padecerlo y siempre de ejercerlo. Por eso, \u201cse va al margen\u201d. Di\u00f3genes no quiere nada, absolutamente nada, del Estado, de la Administraci\u00f3n, de las Instituciones. Le basta con mantener alejada a la Autoridad, con que no se cruce en su camino&#8230; Pero la an\u00e9cdota admite tambi\u00e9n una interpretaci\u00f3n econ\u00f3mica, lectura que me interesa subrayar aqu\u00ed: como casi nadie hoy d\u00eda, Di\u00f3genes da la espalda asimismo al Mercado. Da la espalda al dinero, al valor de cambio, a la propiedad, al salario&#8230; Por eso no le pide a Alejandro una fortuna, una posici\u00f3n, una casa, unas tierras, unos esclavos, un negocio&#8230; Le basta con su \u201ctinaja\u201d para dormir por las noches y con lo que la gente le d\u00e9 por sus diatribas y sus provocaciones, que se suscitan de forma espont\u00e1nea, sin p\u00fablico establecido, sin \u201ccirco\u201d o \u201cteatro\u201d, en cualquier lugar y a cualquier hora, ante muchos o ante pocos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-104\" src=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/diogenes-195x300.png\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/diogenes-195x300.png 195w, https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/files\/2020\/06\/diogenes.png 389w\" sizes=\"auto, (max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/p>\n<p>2. Trabajar, Pedir, Robar<\/p>\n<p>(Discrepando de Baudelaire y de Genet)<\/p>\n<p>Trabajar, Pedir, Robar&#8230; Estos tres conceptos, en torno a lo cuales cabe organizar la vida, estructuralmente desemejantes, aunque no independientes (pedimos trabajo, lo mendigamos, para que nos roben, para que nos sustraigan la plusval\u00eda: el trabajdor pide que le roben), componen un tr\u00edptico diab\u00f3lico. Trabajar (para otro o para una instituci\u00f3n) es lo m\u00e1s triste y lo m\u00e1s bajo que cabe hacer con los d\u00edas, como bien saben los trabajadores. Pero, \u00bfqu\u00e9 es preferible, \u201cpedir\u201d o \u201crobar\u201d?<\/p>\n<p>Jean Genet, aquel criminal homosexual prostituido, confidente de la polic\u00eda para obtener medios y delator de sus compa\u00f1eros mientras estuvo en prisi\u00f3n, aquel escritor a-moral que se regodeaba en lo m\u00e1s vil, en la violaci\u00f3n, en el asesinato y, sobre todo, en la traici\u00f3n; y que pudo, al final, en parte gracias a ello, a ese gusto suyo por revolcarse en la infamia, ganarse los m\u00e1s altos honores acad\u00e9micos en Francia, la estima absoluta en el mundo de las letras, premios y distinciones otorgados por Autoridades, por Ministros, por Eminencias&#8230;; Genet, dec\u00eda, sostuvo en Milagro de la Rosa, una tesis discutible:<\/p>\n<p>\u201cEs m\u00e1s digno pedir que trabajar,pero es m\u00e1s edificante robar que pedir\u201d.<\/p>\n<p>Hac\u00eda suya, as\u00ed, la perspectiva de Baudelaire en Peque\u00f1os poemas en prosa. El poeta y gentil hombre sale de su mansi\u00f3n y se encuentra con un mendigo que le implora, entre rezos, unas migajas&#8230; Lo agarra de la pechera y le propina un tremendo pu\u00f1etazo, por cobarde, por miserable, por suplicante, por humillarse de ese modo ante los poderosos, con sus oraciones y su carita de v\u00edctima infinita e inofensiva&#8230; Y el mendigo, revolvi\u00e9ndose, se lanza sobre Baudelaire, le dobla la cintura y le hace caer, se monta sobre su vientre y le abofetea sin pausa, le aferra el cuello y casi procura ahogarle. Con un hilillo de voz, pero a\u00fan as\u00ed sonriente, casi feliz, Baudelaire le dice que ah\u00ed tiene su bolsa, toda la bolsa, y no solo una limosna, que ah\u00ed tiene todo su dinero porque se lo ha ganado; le ruega que le descargue un \u00faltimo puntapi\u00e9 en la boca y le robe la bolsa de una vez.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, Baudelaire hab\u00eda hecho una \u201cbuena obra\u201d, apostillar\u00eda sin duda Genet: casi como un \u201ceducador\u201d, hab\u00eda redignificado a un ser humano, separ\u00e1ndolo de la inmundicia de la mendicidad para encumbrarlo hasta la cima esplendorosa del robo.<\/p>\n<p>Ante el Capital y el Estado se abre, pues, un abanico de opciones, de \u201crespuestas\u201d: cabe trabajar para uno u otro, cabe \u201cmendigar\u201d (bienestares, por ejemplo) a uno u otro, cabe robarles&#8230; Y, en este punto, Di\u00f3genes no estar\u00eda de acuerdo con Genet, ni tampoco con Baudelaire. El Fil\u00f3sofo Perro no simpatizar\u00eda con el amoralismo s\u00e1dico de Genet (no existe otra Causa que yo mismo; y, m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal, puedo permitirme, si as\u00ed lo deseo, robar, violar, matar, incluso a una v\u00edctima, a un subalterno, a un desdichado), ni con la aristocr\u00e1tica pose \u201ceducativa\u201d de Baudelaire (yo, un Se\u00f1or, te ense\u00f1o a ti, un miserable, a luchar de verdad, a recobrar la auto-estima). Di\u00f3genes de Sinope aparece como una &amp; gura \u00e9tica (al igual que los libertarios cl\u00e1sicos, son muchas las cosas que se proh\u00edbe: ejercer la autoridad, acumular propiedades, dominar a otro, etc.); se construye como un sujeto moral que, en nombre de la libertad personal, rehuye posiciones de servidumbre, de sometimiento, de esclavitud f\u00edsica o simb\u00f3lica. \u201cA nosotros tambi\u00e9n nos gustan los pasteles, pero no estamos dispuestos a pagar su precio en servidumbre\u201d: as\u00ed habla la austeridad qu\u00ednica, que se distancia de la \u00e9tica estoica y cristiana. En tanto figura \u00e9tica y sujeto en auto-construcci\u00f3n, que concibe la vida verdaderamente como \u201cobra\u201d, como \u201cla ocasi\u00f3n para un experimento\u201d, Di\u00f3genes impugna los t\u00e9rminos de Genet y de Baudelaire; y, de hecho, no siente la menor necesidad de \u201celegir\u201d entre pedir o robar. Como mendigo consciente, voluntario, deliberado, esgrime la dignidad del pidientero ante la humillaci\u00f3n inconmensurable del trabajador. En su mendicidad hay un punto innegable de insubordinaci\u00f3n, de insumisi\u00f3n, de arrogancia. Vive en lucha, de sol a sol, disgregando y disolviendo valores, actitudes can\u00f3nicas, morales p\u00fablicas, comportamientos reglados. Su existencia misma es un desacato, un insulto al sentido com\u00fan y a la idea de raz\u00f3n; un canto enloquecido a la libertad posible. Y sus palabras, sus gestos, sus esceni&amp; caciones, no s\u00e9 si hoy se dir\u00eda \u201cperformances\u201d, son perfectas bombas de relojer\u00eda, atentados completos contra el principio mismo de realidad de su (nuestro) tiempo. Por ello Di\u00f3genes, abominando el Trabajar, no desiste de Pedir ni condena el Robar.<\/p>\n<p>3. Un pedo en su cara(Dedicatoria, al final)<\/p>\n<p>Esta breve composici\u00f3n es un homenaje a los \u201cbusca-vidas\u201d, a las \u201cratas\u201d de ciudad, a los \u201csupervivientes urbanos\u201d, a las \u201chordas\u201d y a las \u201ctribus\u201d, a los individuos que se enfrentan cada d\u00eda al existir sin un horario laboral por delante y, sobre todo, sin la voluntad (ni siquiera el deseo) de trabajar para otro o para un organismo; un canto a los qu\u00ednicos del siglo XXI, entre los que anhelo poder contarme.<\/p>\n<p>Dedico este poema, este humorismo, a todos los que, todav\u00eda hoy, no dan sin m\u00e1s la espalda a la Instituci\u00f3n, no dan meramente la espalda al Mercado; al Mercado y a la Instituci\u00f3n le dan, m\u00e1s exactamente, el culo y procuran, cuando pueden, soltar un pedo en su cara.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo de<\/p>\n<p>pedrogarciaolivo.wordpress.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Copiado y Extra\u00eddo de la revista Libes y Salvajes 2<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quinismo\/Cinismo del siglo XXI \u201cCon un poco de pan de cebada y aguase puede ser tan feliz como J\u00fapiter\u201d Di\u00f3genes de Sinope, alias \u201cEl perro\u201d &nbsp; [Composici\u00f3n motivada por las conversaciones mantenidas con los compa\u00f1eros de \u201cLibres y Salvajes\u201d en &hellip; <a href=\"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/?p=69\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":14806,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-69","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14806"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=69"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":152,"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions\/152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=69"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=69"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/orange2sky.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=69"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}