La cuestión del Anarquismo no abarca una única clase, en consecuencia no abarca solo a la clase obrera, pertenece a cada individuo que considera importante su libertad personal.
JOHN HENRY MACKAY
A los Patrones nunca les ha faltado la colaboración sudada y amable para entregar a los Fugitivos. Y tampoco les falta hoy. Llamad-les como queráis, hombres comunes, masas, proletariado, son siempre los primeros frente a la vista de otras armas conformistas.
PAUL HERR
1. Durante muchos años el anarquismo ha sido asociado por la prensa y por los historiadores a una especie de socialismo anti-político y anti- Estado basado en el rol del “pueblo” o de los “trabajadores”. Con esta visión se ha llamado anarquistas a individuos que en realidad son colectivistas, que no aman la centralización. No obstante las modificaciones que la realidad ha forzado sobre los más radicales populistas, la ilusión aún persiste, como todas las ilusiones.
La primera parte de este artículo está dedicada a una crítica de esta ilusión. ¿Porque las “masas” permanecen silenciosas frente al mensaje “anarquista”? ¿Podría ser que este mensaje solo guste a una minoría? ¿Y si es así, no sería mejor modificar en consecuencia nuestras miradas?